DE AGUA, ORO Y LIBROS: EL PACTO DE TODOS SANTOS
Por Gustavo De La Peña Aviles Anoche se hablaron de muchas riquezas: el brillo del oro, la acumulación de libros, la libertad de manifestarse, el poder de los políticos, el peso de la escritura en nuestra sociedad y el agua, ese vital liquido que de acuerdo con la mitología mexica permanecía bajo el patronazgo de Tlaloc y que por hoy se ha convertido en uno de los elementos mas reclamados y debatidos en el sur de la península de California, al ser un ecosistema semidesértico donde lo que menos abunda es precisamente las lagunas y ríos, pues ya desde la época virreinal en que se exploro la supuesta isla, los misioneros jesuitas se quejaban constantemente por la falta de agua en kilómetros a la redonda, por lo que tuvieron que aprender a vivir con la escasez del desierto californiano y captar las aguas de los temporales en represos o pilas, creando así los oasis donde se cultivaban las hortalizas que habrían de mantener estos puntos poblacionales como Santiago, San José del Cabo y Todo...