Se nos hace tarde Cata (o el querer saber si ¿Dios, estás ahí?)
Por Gustavo De La Peña Aviles Tengo que confesar que tenía mis dudas, pero acepte ir a la función de “¿Dios, estás ahí?” por la invitación personal que me hizo Ernesto Zarzosa, uno de los actores de esta puesta. No es que sea un fanático religioso ni un renegado de la fe, pero casi siempre cuando los artistas abordan los temas sacros pueden ocurrir cosas buenas o muy malas… ¡Pero! La compañía de Tigres del Sur Teatro dio un zarpazo que rasgó el escenario del Foro Vasconcelos en su última presentación del sábado pasado. Catalina duda (igual que yo), no quiere dar ese brinco y se aferra a algo que ni ella misma sabe que es. De la nada un personaje en el que se funden algunas características del Charlot de Chaplin y al conejo de Alicia de las Maravillas se le acerca y la anima, le da consejos e insiste a que de ese brinco, “¡Se nos hace tarde Cata!”. Pero ella sigue inmóvil como un antiguo coloso, la atan los reclamos y los gritos del pasado, los golpes de la vida y los de Julio...